Capacho Nuevo celebró la llegada de los Reyes Magos con una tradición de 108 años, donde participaron más de 30,000 personas en un evento lleno de música, teatro y fe católica.
El pasado 5 de enero, la población de Capacho Nuevo, en el estado Táchira, conmemoró la llegada de los Reyes Magos, una tradición que ha perdurado por 108 años. La festividad, que comenzó el 3 de enero con una cabalgata binacional en el parque Los Restauradores, culminó con un desfile y una serie de eventos culturales que atrajeron a más de 30,000 personas.
Miguel Chacón, presidente de la Fundación Reyes Magos de Capacho, explicó que esta tradición nació en 1917 gracias al apoyo de la familia Rodríguez Durán. “Diferentes Reyes salían desde las aldeas que componen el municipio para llegar a la iglesia de San Pedro. Esta actividad tenía como propósito recolectar dinero para poder construir las torres del templo así como invertir en otras áreas”, comentó Chacón.
En 1945, la celebración se transformó en un “teatro popular” bajo la dirección de Miguel Ángel Chacón Cárdenas, padre del actual presidente de la fundación. Este teatro incluye una parodia con música y la participación de más de 200 actores, quienes escenifican la historia bíblica de los Reyes Magos, el niño Jesús, la Virgen María y San José. Además, se representa la orden de Herodes de asesinar a los niños menores de dos años.
Luis Colmenares, director general de la fundación, destacó la importancia cultural de esta festividad. “En un siglo, por esta fiesta pasaron miles de capacheros, que convirtieron la festividad en un patrimonio del estado Táchira y Venezuela”, afirmó Colmenares.
El evento no solo involucra a adultos, sino también a niños, quienes participan en el musical de los pequeños mini Reyes Magos. La festividad concluyó con un desfile en el que participaron alrededor de 700 personas, incluyendo los “Magos de luz”, quienes representaron la llegada de los Reyes Magos a Capacho.
La celebración de este año fue especialmente significativa, ya que sirvió como un canal de esperanza para los tachirenses en medio de la crisis humanitaria que atraviesa Venezuela. A pesar de las dificultades, la comunidad de Capacho Nuevo se unió para mantener viva una tradición que simboliza la fe y la perseverancia.

