El Servicio Autónomo de Propiedad Intelectual (SAPI) otorgó oficialmente la Indicación Geográfica Protegida (IGP) al Cocuy Larense, un reconocimiento que destaca la calidad y origen único de esta bebida venezolana. La vicepresidenta Ejecutiva, Delcy Rodríguez, entregó el certificado durante un acto celebrado en el Monumento Flor de Venezuela, en Barquisimeto, estado Lara. Este reconocimiento permitirá a los productores mejorar su posición en el mercado nacional e internacional, al tiempo que promueve la preservación de las tradiciones y conocimientos asociados a su elaboración.
La ceremonia contó con la presencia de diversas autoridades nacionales y regionales, entre ellas, el Ministro de Comercio Nacional, Luis Antonio Villegas, y el Gobernador del estado Lara, Adolfo Pereira. Durante el evento, Delcy Rodríguez expresó que “estamos aquí en nombre del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, entregándole este merecido reconocimiento a los cocuyeros del estado Lara por parte del Servicio Autónomo de Propiedad Intelectual (SAPI) y esto permitirá certificar la calidad del producto y las óptimas condiciones y calidad suprema para su comercio nacional y sobre todo para su exportación”.
El Cocuy Larense, producido exclusivamente en este estado, ha sido reconocido por sus características especiales que están directamente relacionadas con su origen geográfico. Este reconocimiento no solo destaca la calidad del producto, sino que también protege a los productores de la competencia desleal y la usurpación de la denominación de origen. Además, la IGP facilita la promoción de los productos locales y el desarrollo del turismo, impulsando así la economía local.
Cristóbal Sánchez, uno de los productores de Cocuy Larense, manifestó su satisfacción por este logro: “la obtención de la IGP es un hito importante para nosotros. Nos permitirá acceder a nuevos mercados y garantizar a los consumidores que están adquiriendo un producto de calidad y con una historia única”. Este reconocimiento generó un gran interés entre otros productores de la región, quienes buscan obtener este mismo reconocimiento para productos como el queso de cabra, el aguacate, la miel y las hamacas de tintorero.
La entrega de la IGP al Cocuy Larense es un hito importante para la economía de la región, ya que impulsa la producción local, genera empleo y contribuye al desarrollo de las comunidades. Además, posiciona a Venezuela como un país con una rica diversidad de productos de calidad, reconocidos a nivel internacional. La IGP es un derecho de propiedad intelectual que protege los nombres de productos originarios de una región específica, cuando sus características se deben esencialmente a ese origen geográfico. Esta figura legal permite diferenciar los productos auténticos de las imitaciones y garantiza a los consumidores que están adquiriendo un producto de calidad y con una historia única.

